viernes, 2 de marzo de 2007

Retórica de la información







En su libro El mundo sobre papel, David Olson recuerda haber estado frente a un elevador que tenía al lado un diagrama del edificio que decía "Usted está aquí", seguido de un punto rojo colocado sobre unas líneas y unos textos de localización de lugares. Pero luego de reflexionarlo un poco se contestaba: "-Pues no, yo estoy acá, no allí-". Esta pequeña anécdota servía para observar hasta dónde hemos aprendido a confiar en nuestras convenciones visuales para codificar nuestra "realidad" y nuestra propia existencia. En la teoría del lenguaje estos problemas son analizados por la pragmática, donde se sabe (por ejemplo en el caso de los deícticos) que el valor veritativo de los signos depende de la situación de los hablantes. Pero el estauto de las convenciones en que se respalda la comunicación no es universal, depende de la cultura, de los acuerdos previamente construidos, como sucede en el caso del llamado diseño de la información que la cultura occidental ha puesto en marcha para generar un nuevo tipo de discurso (periodismo visual, le llaman otros).
El diseño de la información persuade a partir de la impresión de realidad y racionalidad que causa la codificación de todo tipo de fenómenos (demográficos, corporales, políticos, científicos) y también del sentimiento de actualidad que generan sus imágenes al incorporar el uso de las tecnologías digitales. Mapas, reportajes, crónicas, balances económicos o diagramas de objetos muestran los elementos de su discernimiento, los umbrales de sus parámetros, las claves de sus argumentos de forma codificada y precisa a través de formas, colores, escalas, gradientes, palabras y tablas que convierten a los fenómenos en una especie de espectáculo del logos, y que son la continuación sofisticada de los viejos diagramas de nuestros libros de texto, ahora resueltos en impresos socialmente pujantes y pantallas dinámicas.

Muchos de estas imágenes parten de un desarrollo del iconismo y su imbricación con el "esquema", ambos dos fuentes de la persuasión que ya los griegos habían identificado desde la antiguedad. Los schemata de la retórica eran diagramas para las ideas, que una vez estructurados permitían fijar en la mente del auditorio ciertas convicciones y premisas argumentativas: hoy en día la prensa reactualiza este poder de forma visual a través del diseño.

Pero el diseño de la información no es puramente objetivo, parte de una situación, de un orador particular, de una situación comunicativa específica y elabora un argumento que trata de mostrarse de la forma más elocuente posible, y también puede ser refutado, pues toda información (como sucede con la escritura o la fotografía) implica una toma de postura frente al objeto.



Jean Marie Klinkenberg, autor del Tratado del signo visual, había elaborado ya en los cursos que impartiera en México un modelo teórico que demostrara la existencia de la naturaleza interpretativa y no objetiva de lo que él llamaba "la imagen científica". Partiendo de un análisis del campo a partir de los instrumentos de la retórica, decía que la imagen científica elabora retóricamente sus argumentos a partir de la existencia de tres momentos, el de la existencia del fenómeno, el de la intervención de la técnica (la techné) y el de la intervención del sujeto o lector.
Veamoslo de forma desglosada:
1. Primero aparece el fenómeno como índice
2. Se selecciona un fragmento del fenómeno, se transforma la materia en sustancia y se hacen las discretizaciones correspondientes (se establecen los umbrales de sentido: por ejemplo se discierne qué información es relevante diferenciar y cuál no). Este segundo momento se desglosa en otros tres.
2.1 Recepción de la emisión natural del fenómeno (input)
2.2 Proceso de transformación es icónicas
2.3. Producción del mensaje (output: reemisión)
3. Participación del sujeto (el lector), que también se resuelve en tres fases
3.1 Recepción del signo
3.2 Interpretación de las transformaciones (integrar la inrerpretación a un sistema de saber previo, que a veces cambia)
3.3 Construcción de la creencia en la utilidad de la información ( ya que toda información es siempre algo que uno dirige a un otro: no hay neutralidad sino apariencia de objetividad).
Muchos fenómenos pueden ser vertidos en este nuevo lenguaje, con un sustancial aprovechamiento del lector siempre y cuando la información argumentada se vincule a los intereses del lector y cuando los parámetros han sido elocuentemente presentados. Tenemos aquí un nuevo campo de la retórica visual.

Diagrama para codificar los pasos de un baile de acuerdo a los movimientos de una partitura, imagen recopilada por Edward Tufte, entusiasta del tema.